PrincipiosPedagógicos



La libertad de decisión yla conquista de la autonomía


Ya en el nacimiento, es el nuevo organismo el que da señales al cuerpo de la madre de que es el momento. Se podría decir que es el primer acto de decisión por sí mismo y es él el que mejor sabe que es el momento adecuado y las condiciones adecuadas para ello. Desde este momento, l@s niñ@s, como seres inteligentes que son y movidos por las necesidades que su organismo les marca en cada momento deben poder decidir. Confiar en esta sabiduría interna, conservadora de la vida, es nuestra tarea. Quiénes mejor que ellos saben cuando están preparados para hablar, andar, leer, escribir…. Y todos los demás aprendizajes de la vida.


Es esta necesidad interna de crecimiento y desarrollo lo que les mueve al deseo por aprender y por ser autónomos. Es este largo camino de toma de decisiones, lo que les va haciendo autónomos poco a poco y lo que les permitirá de adultos tener la capacidad de afrontar las diferentes situaciones a las que se encuentren en este mundo cambiante. Si les dejamos, ellos sabrán decidir cuándo llega el momento de sus conquistas en la autonomía. Si no les dejamos decidir y les decimos constantemente cómo se han de hacer las cosas, les impedimos descubrirlo por ellos mismos, les robamos sus logros y satisfacciones y no los hacemos responsables de sus acciones y decisiones.


No estaremos criando a l@s niñ@s para una sociedad en la que se valora más la adaptación que la consideración de los procesos humanos de desarrollo.